jueves, junio 09, 2011

Leyendo a Semprún

El mejor homenaje a un escritor fallecido es leer su obra. Yo acabo de empezar "El largo viaje", novela sobre su experiencia en la Resistencia francesa y en el campo de concentración de Buchenwald. Editada tras la muerte de Franco por Seix Barral, y reeditada por Tusquets en 2004. Y autotraducida del francés, no lo olvidemos.
Por cierto, qué deprimente anécdota recordaba ayer Eduardo Arroyo en "El País": al día siguiente de cesar como ministro de Cultura, Semprún vació los cajones de su despacho y, cuando se iba, se encontró con que ya no tenía coche oficial... Tuvo que transportar sus pertenencias hasta su casa a pie porque -también es mala suerte- por delante del ministerio pasaba una maratón y ni siquiera pudo pedir un taxi.

1 comentario:

Brigadier Solsona dijo...

Buen blog, me lo llevo a favoritos para leerlo más despacio.

Un saludo.